Mónaco había esperado más de medio siglo por otra boda así. El 2 de julio de 2011, el príncipe Alberto II, hijo de Grace Kelly y el príncipe Rainiero, se casó con Charlene Wittstock, exnadadora olímpica, no en la catedral donde se habían casado sus padres, sino en el patio principal del Palacio del Príncipe, abierto a la plaza para que todo el principado pudiera compartirlo. El vestido de la novia era de Giorgio Armani; cantaron Andrea Bocelli y Renée Fleming, y después, como su suegra antes que ella, la novia llevó su ramo a la patrona de Mónaco.
| De un vistazo | |
|---|---|
| Fecha | Ceremonia civil, 1 de julio de 2011; ceremonia religiosa, 2 de julio de 2011 |
| Lugar (ceremonia) | Salón del Trono del Palacio del Príncipe (civil); patio principal del Palacio del Príncipe (religiosa) |
| Recepción | Cena en las terrazas de la Ópera de Montecarlo |
| El vestido (diseñador) | Giorgio Armani; Chanel para la ceremonia civil |
| Invitados | Hasta 3,500 sentados en la ceremonia religiosa, incluidos quienes la siguieron en pantallas fuera de las puertas del palacio |
| Oficiante | El arzobispo Bernard Barsi (religiosa); Philippe Narmino (civil) |
La pareja
Charlene Wittstock nació en Bulawayo, Zimbabue, y se mudó a Sudáfrica a los once años. Nadó por Sudáfrica en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 y ese mismo año conoció al príncipe Alberto en la competencia de natación Mare Nostrum, en Mónaco. Se retiró de la natación de competencia en 2007. El compromiso se anunció el 23 de junio de 2010. Antes de la boda se convirtió del protestantismo al catolicismo, aunque la constitución de Mónaco no lo exigía.
El 10 de diciembre de 2014 nacieron los mellizos de la pareja: la princesa Gabriela y el príncipe heredero Jacques, heredero del trono.
La ceremonia
Los festejos empezaron antes de la boda. The Eagles dieron un concierto el 30 de junio, y Jean-Michel Jarre ofreció otro en Puerto Hércules ante un público que se calculó en 100,000 personas.
El matrimonio civil se celebró el 1 de julio en el Salón del Trono del palacio, ante Philippe Narmino, presidente del Consejo de Estado. La ceremonia religiosa siguió al día siguiente en el patio del palacio, con las puertas abiertas y pantallas en la plaza, de modo que pudieran sentarse hasta 3,500 personas. Ofició el arzobispo de Mónaco, Bernard Barsi. La Orquesta Filarmónica de Montecarlo y el coro de la Ópera actuaron bajo la dirección de Lawrence Foster, con Andrea Bocelli, Renée Fleming, Juan Diego Flórez y la soprano sudafricana Pumeza Matshikiza entre los solistas.
Después de la misa, la pareja recorrió en un landaulet híbrido de Lexus, adaptado especialmente, el camino hasta la capilla de Santa Devota, donde la princesa ofreció su ramo de novia a la santa, según la tradición monegasca. La princesa Grace había hecho lo mismo en 1956.
El vestido
Para la ceremonia civil, la novia escogió Chanel: una chaqueta de seda azul con pantalón al tobillo, una alternativa moderna a un segundo vestido.

Para la ceremonia religiosa llevó un vestido diseñado por Giorgio Armani, el diseñador italiano que murió en septiembre de 2025, con aretes de diamantes del joyero Tabbah. Para compararlo con otros vestidos de la realeza, consulta nuestras guías de vestidos de novia de la realeza y de vestidos de novia de famosas.
La recepción
Por la noche, la cena se sirvió en las terrazas de la Ópera de Montecarlo, con un bufé supervisado por el chef Alain Ducasse. Siguieron los fuegos artificiales y después la apertura del Baile de la Ópera. Entre los invitados había miembros del Comité Olímpico Internacional, un recordatorio de que la pareja se había conocido gracias al deporte: el príncipe, miembro del COI desde 1985, había competido en bobsleigh en cinco Juegos Olímpicos de Invierno. La luna de miel empezó en Durban, Sudáfrica, donde el príncipe asistía a una reunión del Comité Olímpico Internacional, y siguió en Mozambique.
Por qué importó
Fue la primera boda de un príncipe reinante de Mónaco desde 1956, y tuvo ecos de la de Grace Kelly: dos ceremonias, una celebración pública y el ramo depositado en Santa Devota. También mostró cómo un Estado pequeño puede convertir una boda real en una fiesta para sus residentes, con conciertos públicos y un patio abierto, en lugar de un espectáculo que se mira desde detrás de las vallas. Para las otras grandes bodas reales del siglo, consulta las grandes bodas reales.
Llévate la idea
Vístete distinto para la boda civil. Si tienes que casarte por lo civil antes de la ceremonia religiosa, un traje sastre o un conjunto de pantalón hace que la primera ceremonia se sienta diferente. En Puerto Rico la doble ceremonia es opcional, porque el Código Civil permite que el sacerdote o el pastor autorice el matrimonio con plena validez; pero si te casas primero ante un juez o un notario, nuestras guías de vestidos para boda civil y de conjuntos, trajes y jumpsuits de novia te ayudarán a escoger.
Abre las puertas. Si tu lugar tiene un patio o un jardín, piensa en dejar que los vecinos o la comunidad vean la procesión, o en transmitir la ceremonia para quienes no pueden viajar.
Ofrece el ramo. Dejar tus flores en una capilla, un santuario o la tumba de alguien importante para tu familia es una manera preciosa de cerrar la ceremonia.
Honra tu segundo hogar. Escoge un músico, una lectura o un plato del país de cada uno, como hizo este programa con una solista sudafricana. Si uno de los dos es boricua y la familia del otro viene de fuera, una danza puertorriqueña para el primer baile o un grupo de plena en la recepción presentan la isla mejor que cualquier discurso. Nuestras guías de tradiciones de bodas puertorriqueñas y de tradiciones de boda alrededor del mundo tienen ideas.





