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Política

La boda de Jacqueline Bouvier y John F. Kennedy en Newport, 1953

Un joven senador, una novia de sociedad y 1,200 invitados frente al mar en Newport. Una diseñadora a la que los periódicos no nombraron hizo el vestido dos veces, en cuestión de días.

John F. Kennedy and Jacqueline Bouvier in Newport, Rhode Island, on their wedding day, September 12, 1953.
Foto: Toni Frissell, Library of Congress, dominio público, vía Wikimedia Commons

Cuando Jacqueline Bouvier se casó con John F. Kennedy en Newport en septiembre de 1953, las páginas de sociedad describieron el vestido con todo detalle y omitieron el nombre de la mujer que lo hizo. Ann Lowe, una diseñadora afroamericana nacida en Alabama, había hecho el vestido dos veces: una tubería rota en su taller de Nueva York arruinó la primera versión diez días antes de la boda, y ella y su equipo rehicieron ese vestido y los de las damas en poco más de una semana. Ella asumió la pérdida. Setenta años después, su nombre es la parte de la historia que más gente quiere escuchar.

De un vistazo
Fecha Sábado 12 de septiembre de 1953
Lugar (ceremonia) Iglesia católica de St. Mary, Newport, Rhode Island
Recepción Hammersmith Farm, la finca de los Auchincloss en Newport
El vestido (diseñador) Ann Lowe
Invitados Más de 800 en la iglesia; más de 1,200 en la recepción
Oficiante El arzobispo Richard Cushing, asistido por cuatro sacerdotes

La pareja

John F. Kennedy era entonces senador por Massachusetts; la madre de la novia y su padrastro, Hugh D. Auchincloss, ofrecieron la boda. El padre del novio, Joseph P. Kennedy, metió mano en los preparativos, hasta el punto de encargar el bizcocho.

Kennedy fue elegido presidente en 1960 y fue asesinado en Dallas el 22 de noviembre de 1963.

La ceremonia

La misa nupcial se celebró en St. Mary, la iglesia católica de Newport, a cargo del arzobispo Richard Cushing de Boston, amigo de la familia Kennedy, con cuatro sacerdotes asistentes. Antes de la misa se leyó una bendición especial del papa Pío XII. El tenor Luigi Vena, de Boston, cantó el “Ave María” de Gounod.

Lee, la hermana de la novia, fue la dama de honor principal, y su hermanastra Nina Auchincloss, dama de honor. Entre las diez damas estaban Jean, hermana del novio, y Ethel, su cuñada. Robert F. Kennedy fue el padrino de su hermano. La novia llevó un ramo de orquídeas rosadas y blancas y gardenias.

El vestido

El vestido era de tafetán de seda marfil, con un escote retrato que enmarcaba los hombros, un corpiño ajustado trabajado con bandas entrelazadas de alforzas y una falda abullonada adornada con bandas de más de cincuenta yardas de volantes y pequeñas flores de cera. Con él llevó un velo de encaje rose point que había estrenado su abuela Lee, sujeto con una tiara de encaje y azahares.

Ilustración del estilo de la boda
El look, recreado: una ilustración del estilo de la boda, no una fotografía.Ilustración generada para BodasPR

Ann Lowe, su autora, nació en Clayton, Alabama, en 1898. Su madre y su abuela eran modistas de las familias prominentes de Montgomery, y ella se hizo cargo del negocio a los dieciséis años, tras la muerte de su madre. En 1917 se matriculó en la escuela de diseño S.T. Taylor de Nueva York, que estaba segregada: le enseñaban sola, en un salón aparte. Terminó el curso en unos seis meses. Después de dirigir un salón en Tampa, volvió a Nueva York, y para 1950 tenía su propio salón en Lexington Avenue, donde vestía a debutantes y novias de familias destacadas de la alta sociedad. Era exigente con sus clientas: “Amo mi ropa y soy exigente con quién la lleva”, decía.

Diez días antes de la boda, una tubería de agua reventó en su taller y destruyó el vestido de la novia y los de las damas. Lowe compró tela nueva, reunió costureras y lo rehízo todo en unos ocho días, un trabajo programado originalmente para ocho semanas. No se lo dijo a la familia. En lugar de la modesta ganancia que esperaba, perdió $2,200 con el encargo.

El vestido está hoy en la Biblioteca y Museo Presidencial John F. Kennedy, en Boston. Para ver cómo se compara con otros vestidos famosos, consulta nuestra guía de vestidos de novia de famosas.

La recepción

La recepción se celebró en la terraza de Hammersmith Farm, la finca de 300 acres frente al mar de la madre de la novia y su padrastro, Hugh D. Auchincloss. Asistieron más de 1,200 invitados. Tocó la orquesta de Meyer Davis, y el bizcocho de boda, encargado por Joseph P. Kennedy, medía cuatro pies de alto.

Por qué importó

La boda fue el retrato más completo de la boda de sociedad estadounidense de los años cincuenta: una gran ceremonia en la iglesia, un escote retrato y una falda amplia de tafetán, un batallón de damas y una recepción en una finca privada junto al mar. Cuando los Kennedy llegaron a la Casa Blanca, sus fotos pasaron a formar parte de su historia pública.

Pero su importancia posterior está en Ann Lowe. Su nombre quedó fuera de la cobertura de los periódicos, y el reconocimiento llegó despacio. Hoy su obra forma parte de las colecciones del Museo Metropolitano de Arte y del Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana del Smithsonian, y en 2023 el Museo Winterthur, en Delaware, le dedicó una gran exposición, Ann Lowe: American Couturier, que incluyó una reproducción casi exacta del vestido de Kennedy. Murió en 1981, en Queens. Para otra boda estadounidense con un Kennedy en el centro, lee la boda de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette.

Llévate la idea

Dales crédito a quienes hacen tu boda. Nombra a tu modista, tu florista y tu repostero en el programa de la ceremonia, en las notas de agradecimiento y en cualquier anuncio. No cuesta nada y es la lección de la historia de Ann Lowe. En Puerto Rico, donde tantas capias y muñecas de boda las siguen haciendo a mano las mujeres de la familia o artesanas locales, ese agradecimiento también les toca a ellas; lee tradiciones de bodas puertorriqueñas.

Lleva el velo de la familia. El velo de encaje de una abuela se puede limpiar y montar en una peineta o un tocado nuevo; nuestra guía para hacer tu propio velo de novia explica lo básico, y la de tipos de velos, los largos y estilos. En muchas familias hispanas, la reliquia que pasa de boda en boda son las arras; también pueden ser tu algo prestado.

Piensa en un escote retrato. Enmarca las clavículas y los hombros y le va bien a una falda estructurada. Compáralo con otras formas en nuestra guía de escotes de vestidos de novia.

Date tiempo. Lowe rehízo el vestido en ocho días, pero tú no deberías tener que hacerlo. Procura que el vestido esté terminado por lo menos dos semanas antes de la boda, y usa nuestra lista de planificación de 12 meses para pautar todo lo demás.