
Las 30 mejores películas de bodas de todos los tiempos
De la alta sociedad de Filadelfia a un monzón en Delhi, las películas que mejor entienden una boda: los votos, las familias, los brindis y todo lo que sale mal entre medio.

De la alta sociedad de Filadelfia a un monzón en Delhi, las películas que mejor entienden una boda: los votos, las familias, los brindis y todo lo que sale mal entre medio.

La objeción, la fuga, el brindis que se pasa de la raya y el baile que nadie olvida: quince escenas que muestran lo que una boda le puede hacer a una historia.

Qué ver con tu pareja, tus damas y tus padres, qué películas ayudan cuando la planificación pesa demasiado y cuáles conviene guardar para después de la luna de miel.

De Elizabeth Taylor vestida por Helen Rose a Carrie Bradshaw en Vivienne Westwood, los vestidos de novia de película que moldearon los de verdad, y quién los diseñó.
Un directorio de 176 películas en las que una boda importa: comedias románticas, dramas familiares, musicales y clásicos de medio mundo, de 1934 a hoy. Para cada una te contamos qué pasa en la boda y por qué vale la pena verla. Usa los filtros para buscar por género o por década; las marcadas como imprescindibles son nuestra selección.
Damos el título con el que se estrenó en Puerto Rico y América Latina cuando lo pudimos confirmar, y el original entre paréntesis.
Una heredera huye de su padre para reunirse con el aviador cazafortunas con quien se ha casado y, cuando su padre organiza una segunda boda formal, la película cierra con la imagen más famosa de una novia fugitiva: Colbert corriendo a toda velocidad con su traje de novia.
Por qué verla: El modelo de todas las novias fugitivas que vinieron después, y todavía la mejor lección de cómo hacer que una huida parezca pura alegría.
La segunda boda de Tracy Lord, en la finca de su familia en la Main Line de Filadelfia, se complica por culpa de su exesposo, un reportero de prensa sensacionalista, una fotógrafa y una larga noche regada de champán antes de la ceremonia.
Por qué verla: La comedia de fin de semana de boda más afilada que se ha hecho, y la prueba de que la noche antes importa tanto como el gran día.
Abre con una carrera frenética y desconcertante hacia el altar y termina con una boda doble que ata más cabos sueltos de lo que parece legalmente posible.
Por qué verla: Sturges a toda máquina: una comedia alocada que trata el matrimonio a la vez como un negocio turbio y como un romance.
La editora de una revista femenina y su antiguo amante, ahora su redactor, llegan a casa de una familia de Indiana para montar la boda perfecta de junio para un reportaje, y la familia de verdad se niega a cooperar.
Por qué verla: Una mirada irónica a cómo los medios de bodas moldean la boda misma, hecha décadas antes de que nadie hubiera oído hablar de un feed de Instagram.
Un profesor viudo convence a su abnegada hija de aceptar un matrimonio concertado; de la boda solo vemos el momento en que ella sale de la casa vestida de novia.
Por qué verla: La película más tierna que se ha hecho sobre el padre que se queda atrás, y una clase magistral sobre lo que una boda le cuesta a una familia.
Stanley Banks cuenta, entre los restos de la recepción, cómo el compromiso de su hija se convirtió en una boda por la iglesia para 250 invitados y una fiesta que se tragó su casa.
Por qué verla: La original, y todavía la comedia más sabia sobre lo que significa una boda para quien la paga.
Un dúo de hermanos que canta y baila lleva su espectáculo a Londres durante la boda de la princesa Isabel en 1947, y ambos se enamoran a tiempo para casarse el mismo día.
Por qué verla: Astaire bailando en el techo y una encantadora cápsula del tiempo de la fiebre por las bodas reales.
En un pequeño pueblo del sur de Estados Unidos, una niña solitaria de doce años pone todas sus esperanzas en la boda de su hermano mayor, y se siente rechazada cuando la pareja se va de luna de miel sin ella.
Por qué verla: El gran estudio de Carson McCullers sobre sentirse excluida de la felicidad ajena, con una Ethel Waters magnífica.
Un boxeador estadounidense regresa al pueblo irlandés de su familia y se casa con una mujer del lugar de carácter fogoso, pero el hermano de ella retiene la dote, y el matrimonio no logra asentarse hasta que se paga.
Por qué verla: Irlanda en Technicolor, un cortejo en el que participa todo el pueblo y un debate vívido, aunque muy anticuado, sobre lo que aporta una novia.
Dos coristas viajan en barco a Francia, una de ellas para casarse con el hijo de un millonario a pesar de la oposición del padre, y la película cierra con una boda doble.
Por qué verla: Monroe y Russell lado a lado, vestidas de blanco, son la imagen definitiva de la amistad en el altar.
Una novia del Oregón rural se propone civilizar a los seis hermanos de su esposo, cuya idea del cortejo termina, al final, en una boda forzada en masa.
Por qué verla: El baile de la construcción del granero es uno de los grandes números del cine musical, aunque la trama del cortejo no ha envejecido bien.
The Philadelphia Story trasladada a Newport y con música de Cole Porter: la boda de alta sociedad de Tracy Lord se ve alterada por su exesposo y dos reporteros.
Por qué verla: La última película de Grace Kelly antes de su propia boda real, con Louis Armstrong y canciones de Porter.
La esposa de un taxista del Bronx insiste en darle a su hija la gran boda con banquete que ella nunca tuvo, usando los ahorros destinados a la licencia de taxi de él.
Por qué verla: El guion de Gore Vidal, basado en la obra para televisión de Paddy Chayefsky, es la película más honesta que se ha hecho sobre el presupuesto de una boda.
No hay boda, pero una sesión de fotos de moda en una iglesia de París y un final con traje de novia junto a un arroyo le dan a la película sus imágenes nupciales más famosas.
Por qué verla: Hepburn vestida de Givenchy y Astaire bailando por París: pura inspiración para fugarse a casarse en una ciudad.
María y Tony celebran una boda simulada entre los maniquíes de la tienda de novias donde ella trabaja, cantando sus votos en “One Hand, One Heart”.
Por qué verla: La boda más conmovedora del cine, sin oficiante, sin invitados y sin licencia.
Un viudo se da cuenta de que ha retenido a su hija en casa demasiado tiempo y le arregla el matrimonio; la vemos vestida con su kimono de boda, nunca la ceremonia, y después a su padre bebiendo con sus amigos.
Por qué verla: La última película de Ozu vuelve una vez más a la boda de la hija, más callada y más triste que nunca.
Tras años como amante de un hombre rico, Filumena finge estar en su lecho de muerte para engañarlo y que se case con ella, y la verdadera pelea por el matrimonio empieza cuando se recupera.
Por qué verla: Loren en su faceta más formidable, y una comedia sobre lo que una boda le asegura a quien más lo necesita.
En un pueblo siciliano, un padre cuya hija ha sido seducida por el prometido de su hermana maquina para forzar una boda y salvar el honor de la familia.
Por qué verla: Una sátira feroz de la boda forzada y de los códigos de honor que hay detrás.
Una joven cuyo novio se ha ido a la guerra en Argelia se casa con otro hombre en una gran boda por la iglesia, y la película sigue lo que esa decisión les cuesta a ambos.
Por qué verla: Cada palabra es cantada, cada color está saturado y la boda es una de las más agridulces del cine.
La institutriz que antes no lograba quedarse quieta en la abadía regresa a ella como novia y recorre un larguísimo pasillo para casarse con el capitán von Trapp mientras cantan las monjas.
Por qué verla: La larga caminata por el pasillo de la abadía, con las monjas cantando, es una de las bodas más queridas del cine.
Benjamin Braddock llega a una iglesia de Santa Bárbara cuando la boda de Elaine está terminando, golpea el cristal y grita su nombre, y ella sale corriendo con su traje de novia. Ese es el final.
Por qué verla: La interrupción de boda más famosa del cine, y el ambiguo viaje en guagua que le sigue es lo más honesto de todo.
Una mujer cuyo esposo fue baleado en las escaleras de la iglesia el día de su boda localiza, uno por uno, a los hombres responsables.
Por qué verla: El homenaje de Truffaut a Hitchcock, y el antepasado de todas las historias de novias vengadoras que vinieron después.
El romance de verano de un bibliotecario con una muchacha rica de los suburbios llega a su punto crítico en la lujosa boda del hermano de ella, donde él ve exactamente lo que espera la familia.
Por qué verla: La recepción es un retrato agudo y divertido de las aspiraciones suburbanas de la posguerra, basado en la novela corta de Philip Roth.
Un novio nervioso pasa los días previos a su boda en la finca de la familia de su prometida en Shelter Island, lidiando con los parientes y con sus propias dudas.
Por qué verla: Una curiosidad hecha con pocos medios: el primer De Palma, con un jovencísimo Robert De Niro y Jill Clayburgh.
Una pareja que ha vivido junta en secreto por fin anuncia su compromiso, y la preparación de la boda deja al descubierto todos los matrimonios de ambas familias.
Por qué verla: Una comedia coral sobre los matrimonios sentados en las mesas de la recepción, con Bea Arthur y Anne Jackson en plena forma.
La hija mayor de Tevye desafía a la casamentera para casarse con el sastre pobre al que ama; su boda, con el baile de las botellas y “Sunrise, Sunset”, es el corazón alegre de la película.
Por qué verla: La secuencia de la boda es imprescindible para cualquiera que planifique una ceremonia judía tradicional, y para todo padre de la novia.
En la tercera de tres historias ambientadas en la misma suite del Hotel Plaza, una novia se encierra en el baño mientras sus padres prueban todas las tácticas para que baje a su boda.
Por qué verla: El enfrentamiento ante la puerta del baño de Neil Simon es la representación más graciosa de los nervios del día de la boda en el cine.
La historia de posguerra de una poderosa familia japonesa se narra a través de sus bodas y sus funerales, incluida una boda a la que la novia no asiste.
Por qué verla: Una película fría y brillante sobre la ceremonia como aquello que mantiene unida a una familia y, a la vez, la deja congelada.
La boda de Connie Corleone en el jardín abre la película: mientras la orquesta toca afuera, su padre recibe peticiones en su despacho, porque ningún siciliano puede negar un favor el día de la boda de su hija.
Por qué verla: La mejor secuencia de apertura del cine estadounidense es una boda, y presenta a todos los personajes en menos de media hora.
En su luna de miel en Miami Beach, un recién casado se enamora de una deslumbrante universitaria y se propone deshacer su matrimonio de cinco días.
Por qué verla: La incómoda comedia de Elaine May es una advertencia contra casarse a la carrera.
Un poeta de Cracovia se casa con una campesina, y la fiesta de boda que dura toda la noche en el pueblo de ella se convierte en una visión febril de la historia polaca y del anhelo nacional.
Por qué verla: La adaptación que hace Wajda de la obra de Wyspiański convierte una boda de pueblo en el sueño de una nación.
Dos familias muy distintas chocan en una boda lujosa en la que casi todos los invitados guardan un secreto.
Por qué verla: El estilo coral de Altman, con diálogos superpuestos, parece hecho para una recepción de boda, y el resultado es una comedia social llena de picardía.
El dueño de un club de drag en Saint-Tropez y su pareja tienen que aparentar una vida convencional cuando su hijo trae a casa a su prometida y a los padres ultraconservadores de ella.
Por qué verla: La farsa que se convirtió en un musical de Broadway y en The Birdcage, y todavía la más cariñosa de las tres.
Antes de que tres amigos de un pueblo siderúrgico de Pensilvania partan hacia Vietnam, uno de ellos se casa en una iglesia ortodoxa rusa y todo el pueblo baila en la recepción.
Por qué verla: La larga secuencia de la boda, con “Can't Take My Eyes Off You” en la recepción, es la comunidad que el resto de la película muestra cómo se pierde.
María se casa con su soldado durante un bombardeo aliado en 1943 y pasa los años de la posguerra amasando una fortuna mientras espera a que el matrimonio empiece.
Por qué verla: Su boda inicial, filmada entre paredes que se derrumban, es una de las más audaces del cine.
Un millonario neoyorquino borracho y encantador solo heredará la fortuna familiar si se casa con una heredera adecuada, y entonces se enamora de una mujer de clase trabajadora de Queens.
Por qué verla: El mayordomo de Gielgud se roba todas las escenas, y la película es un alegato jubiloso contra casarse por dinero.
Una compañía de flamenco ensaya, en un único estudio desnudo, su versión bailada de la tragedia de Lorca en la que una novia huye de su boda con un antiguo amante.
Por qué verla: Una hora emocionante de flamenco, y la versión más depurada de la gran tragedia nupcial de Lorca.
La familia de Sam Baker olvida su cumpleaños número dieciséis en medio del ajetreo de la boda de su hermana mayor, que se celebra al día siguiente.
Por qué verla: La boda es un número cómico memorable, aunque partes de la película son muy de 1984.
El espectáculo de Broadway de Kermit y Miss Piggy termina con lo que debía ser una boda escenificada, hasta que Piggy cambia al actor que hace de ministro por uno de verdad.
Por qué verla: La boda de los Muppets, a la que parecen asistir todos los Muppets que se han creado, es una delicia para todas las edades.
Un sicario de la mafia ve a una mujer misteriosa en una boda familiar y se enamora de ella, solo para descubrir que se dedica al mismo oficio.
Por qué verla: La boda del principio es un guiño pícaro a The Godfather, y la comedia es negra e impasible.
Una viuda de Brooklyn acepta un segundo matrimonio sensato y luego se enamora del volátil hermano menor de su prometido mientras siguen los planes de boda.
Por qué verla: La mejor película sobre la vida familiar italoamericana, el amor y el prometido equivocado, con una Cher ganadora del Óscar.
La princesa Vespa huye de su boda arreglada con el narcoléptico príncipe Valium en el primer acto y, como era de esperar, para el último ya está de vuelta ante un altar.
Por qué verla: La parodia de Star Wars de Mel Brooks convierte a la novia fugitiva en un chiste de ópera espacial.
Buttercup va a casarse con el odioso príncipe Humperdinck, en una ceremonia apresurada que preside el Impresionante Clérigo de Peter Cook con su famoso “mawwiage”.
Por qué verla: La escena de boda más citada de todas, en un cuento de hadas que funciona para todas las generaciones.
El jefe de una aldea palestina le pide al gobernador militar israelí que levante el toque de queda para la boda de su hijo, y el precio es que los oficiales asistan.
Por qué verla: El primer largometraje rodado en Palestina por un director palestino, y una boda cargada de política.
Un príncipe africano escapa de un matrimonio arreglado para buscar novia en Queens, y la película termina con una boda real en Zamunda.
Por qué verla: La boda final, con su vestuario fastuoso y una sorpresa bajo el velo, es puro placer.
Tres meseras en un pueblo pesquero de Connecticut; la película abre cuando una de ellas se desmaya en el altar de su propia boda.
Por qué verla: La Julia Roberts de los comienzos, y una historia cálida sobre que te entren los nervios antes de la boda y volver a entusiasmarte.
Una joven a la que llevan en una silla de manos nupcial para casarla con el viejo dueño de una destilería es asaltada en un campo de sorgo, y su vida toma otro rumbo.
Por qué verla: La procesión nupcial del principio, toda seda roja y polvo, es una de las imágenes de boda más impactantes del cine mundial.
La boda de Shelby en Luisiana, con su paleta de rosa sobre rosa y un bizcocho del novio en forma de armadillo, es el alegre comienzo de una historia de amistad y pérdida.
Por qué verla: La escena del salón de belleza el día de la boda es el mejor retrato en pantalla de las mujeres que preparan a una novia.
El príncipe Eric está a punto de casarse con una desconocida llamada Vanessa a bordo de un barco nupcial, sin saber que es la bruja del mar disfrazada.
Por qué verla: La ceremonia en el barco nupcial, y cómo se desmorona, es la escena de boda más graciosa de Disney.
Una pareja italoamericana del Bronx cuenta los días para su boda, y los preparativos revelan lo distinto que la novia y el novio se imaginan la vida de casados.
Por qué verla: Un retrato divertido y sin adornos de una boda de barrio, con salón de banquetes y todo.
Los mejores amigos de Harry y Sally se casan, y en la recepción ellos dos tienen su peor pelea.
Por qué verla: Vale la pena verla solo por la discusión en la recepción, y por las entrevistas a parejas que enmarcan la película.
Un contratista de Long Island se empeña en darle a su hija una boda lujosa para no quedarse atrás frente a la familia rica del novio, cueste lo que cueste, y un aguacero empapa el gran día.
Por qué verla: Una amable comedia coral sobre el orgullo, el dinero y la lluvia en el gran día.
George Banks cuenta cómo el compromiso de su hija lo llevó a un wedding planner llamado Franck, a una recepción de $250 por cabeza y a una tormenta de nieve la noche antes de la boda en casa.
Por qué verla: La comedia de bodas con la que crecieron muchas parejas, y la razón por la que el wedding planner se convirtió en personaje de cine.
Un hombre que le prometió a su madre moribunda que nunca se casaría por fin lleva a su novia a Las Vegas para casarse, y la pierde por un fin de semana en una partida de póquer.
Por qué verla: Los imitadores de Elvis lanzándose en paracaídas justifican la entrada.
La tradición familiar le prohíbe casarse, así que Tita tiene que cocinar para la boda del hombre que ama con su hermana mayor, y sus sentimientos pasan mágicamente a la comida.
Por qué verla: Realismo mágico en la cocina: el banquete de bodas es uno de los más famosos del cine latinoamericano.
El tío Fester se casa con la nueva niñera de la familia, una asesina en serie de maridos, en una ceremonia que a los Addams les parece casi demasiado alegre.
Por qué verla: La novia villana más graciosa del cine, interpretada con deleite por Joan Cusack.
Un taiwanés gay en Manhattan monta un matrimonio para conseguir la green card y complacer a sus padres, que llegan e insisten en un banquete como Dios manda.
Por qué verla: La secuencia del banquete, con sus juegos escandalosos y una desternillante invasión de la suite nupcial, es un hito de la comedia.
Un grupo de amigos londinenses va de boda en boda, donde un eterno padrino de bodas no deja de encontrarse con la misma mujer estadounidense.
Por qué verla: El guion de Richard Curtis es una guía de campo de las bodas inglesas, y la película definitiva sobre los invitados a una boda.
Dos familias quedan unidas por una boda y se proyecta otra; la película está hecha casi por completo de canciones, rituales y juegos de boda.
Por qué verla: La película que convirtió la boda india en un taquillazo, y todavía la fuente de incontables coreografías de sangeet.
Una inadaptada de Porpoise Spit obsesionada con ABBA, que no sueña con otra cosa que una boda, por fin consigue una, en Sídney, por todas las razones equivocadas.
Por qué verla: La película que lanzó a Toni Collette es la más afilada sobre amar la idea de una boda más que a la persona.
Diez días antes de su boda, una maestra de Pittsburgh persigue por toda Italia a un hombre que cree que es su destino.
Por qué verla: Un soleado recorrido de viaje sobre los nervios antes de la boda, de Venecia a Positano.
Una joven nacida en Londres, prometida desde niña a un hombre del Punyab, se enamora durante un viaje por Europa; su pretendiente la sigue hasta los preparativos de la boda para ganarse la bendición del padre de ella.
Por qué verla: Una de las películas que más tiempo han estado en cartelera en la historia del cine indio, y la razón por la que todas las bodas punyabíes del cine se ven como se ven.
El dueño de un club de drag en South Beach y su pareja intentan pasar por una familia convencional cuando la prometida de su hijo trae a cenar a su padre, un senador conservador.
Por qué verla: Nathan Lane y Robin Williams convierten la cena con los futuros suegros en la más graciosa del cine.
Un arquitecto de Nueva York y una fotógrafa mexicoamericana se casan en una capilla de Las Vegas después de una sola noche y luego intentan que el matrimonio funcione, con una segunda boda en el Gran Cañón.
Por qué verla: Un simpático argumento a favor de repetir la boda con las familias presentes.
Una crítica gastronómica se entera de que su mejor amigo se casa en Chicago en cuatro días y se propone sabotear la boda.
Por qué verla: Una comedia romántica que le niega a su protagonista el final fácil, con Rupert Everett robándose la película.
El hijo de un contrabandista romaní es obligado a un matrimonio arreglado a orillas del Danubio para saldar la deuda de su padre, y tanto la novia como el novio tienen otros planes.
Por qué verla: Una comedia de bodas anárquica, con banda de metales, que no se parece a nada más de esta lista.
Un cantante de bodas de Nueva Jersey es plantado en el altar y se enamora de una mesera que está planificando su propia boda con el hombre equivocado.
Por qué verla: La mejor película sobre trabajar en bodas, con una banda sonora de 1985 que todavía llena las pistas de baile.
En el Salford de 1971, un padre paquistaní arregla los matrimonios de sus hijos nacidos en Gran Bretaña; la película empieza con uno de ellos huyendo de su propia boda.
Por qué verla: Una historia cómica y lúcida sobre el choque de generaciones ante la cuestión de la boda.
Una joven enamorada de un cantante que está de visita es casada con otro hombre, que luego se propone reunirla con su verdadero amor.
Por qué verla: Las fastuosas canciones de boda de Bhansali, entre ellas “Nimbooda”, son una inspiración para las fiestas de mehndi y sangeet.
Un columnista de Nueva York escribe sobre una mujer de Maryland que ha dejado plantados en el altar a varios novios, y luego viaja a su pueblo mientras ella se prepara para intentarlo otra vez.
Por qué verla: El reencuentro de la pareja de Pretty Woman, en un pueblito de Maryland, y un estudio desenfadado de por qué alguien sigue huyendo.
Un novelista de Chicago viaja a Nueva York para ser el padrino en la boda de su amigo de la universidad, justo cuando empiezan a circular ejemplares anticipados de su primera novela, basada en su grupo de amigos.
Por qué verla: Una película coral inteligente y con estilo sobre la amistad y el fin de semana de la boda.
El día de su boda en Inglewood, el novio desaparece, y sus dos mejores amigos lo buscan mientras recuerdan su adolescencia.
Por qué verla: Una historia de crecimiento divertida y cariñosa, enmarcada en las horas previas a una boda.
Un enfermero conoce a los padres de su novia durante el fin de semana de la boda de la hermana de ella, y destruye casi todo lo que toca.
Por qué verla: El fin de semana desastroso definitivo con los futuros suegros, con una catástrofe en la piscina y un gato llamado Jinx.
Una familia punyabí de Delhi prepara un matrimonio arreglado mientras llegan parientes de todo el mundo, salen a la luz secretos y el monzón estalla sobre la boda.
Por qué verla: La película más fiel sobre una gran boda familiar, ganadora del León de Oro en Venecia.
Un ogro entrega a la princesa Fiona a Lord Farquaad para una boda en Duloc, y luego regresa montado en un dragón para impedirla.
Por qué verla: El momento de “que hable ahora o calle para siempre” para toda la familia, con un dragón en plena ceremonia.
La wedding planner más organizada de San Francisco se enamora del hombre que la rescata de un contenedor de basura desbocado, que resulta ser el prometido de su clienta más reciente.
Por qué verla: Una fantasía reluciente del oficio de wedding planner, con auricular y todo.
Una adolescente sij británica juega fútbol a escondidas, y la boda de su hermana cae el mismo día del partido más importante de su vida.
Por qué verla: La secuencia que alterna la boda y la final es un alegre ejercicio de montaje paralelo.
Una mujer griegoamericana de Chicago se enamora de un maestro de inglés de escuela superior que no es griego, y su familia se apodera de la boda.
Por qué verla: El guion de la propia Nia Vardalos se convirtió en una de las películas independientes más rentables de la historia, y todas las familias se reconocen en ella.
Una diseñadora de Nueva York, comprometida con el hijo de la alcaldesa, regresa a Alabama para finalizar el divorcio de su esposo de la escuela superior antes de su boda.
Por qué verla: El encanto de Witherspoon y una boda sureña con una sorpresa en el altar.
La tercera película de American Pie: Jim le propone matrimonio a Michelle y la pandilla viaja a Chicago para la boda, con Stifler sembrando el caos.
Por qué verla: Grosera, tierna y muy de su época: una comedia de despedida de soltero con una boda de verdad al final.
La boda de Juliet y Peter, organizada por el padrino, incluye una sorpresa: músicos camuflados entre los invitados empiezan a tocar “All You Need Is Love” de los Beatles.
Por qué verla: La sorpresa beatle en la boda inspiró miles de ceremonias con flash mob.
Jane Austen trasladada a Amritsar: las hermanas Bakshi conocen a un estadounidense rico en la boda de una amiga, y toda la historia se desarrolla con canciones al estilo de Bollywood.
Por qué verla: Un alegre cruce con Austen, con números de boda en India, Londres y Los Ángeles.
En 1922, una costurera griega zarpa hacia Chicago como una de las 700 novias por correspondencia a bordo de un barco, y en el camino se enamora de un fotógrafo estadounidense.
Por qué verla: Un elegante drama de época sobre las novias que cruzaron un océano para casarse con desconocidos.
Una joven turcoalemana, desesperada por escapar de su familia, convence a un hombre mayor y autodestructivo de casarse con ella en una boda de fachada.
Por qué verla: Una feroz ganadora del Oso de Oro cuya escena de boda es escandalosa, divertida y desgarradora.
El ensayo de la boda de la Novia en una pequeña capilla se convierte en una masacre, y el segundo volumen por fin muestra lo que ocurrió allí.
Por qué verla: La escena de la capilla es la más contenida de Tarantino, y la boda más inquietante de cualquier película de acción.
Mia tiene que casarse antes de poder asumir el trono de Genovia, y el día de su boda no sale como estaba planeado.
Por qué verla: Una fantasía de boda real para el público más joven, y un final que le da a Julie Andrews el lugar que merece.
Una novia drusa de los Altos del Golán se casa con un exitoso actor sirio; una vez que cruce la frontera para reunirse con él, nunca podrá regresar.
Por qué verla: El día de la boda como una despedida para toda la vida, en la tierra de nadie entre dos países.
Un novio nervioso que ensaya sus votos en un bosque coloca un anillo en lo que cree que es una raíz, y se encuentra casado con una novia muerta.
Por qué verla: Una hermosa fábula en stop motion sobre los votos, y la película más romántica de Tim Burton.
Una presentadora de televisión recién despedida se propone sabotear el compromiso de su hijo con una paseadora de perros de Los Ángeles.
Por qué verla: El regreso de Jane Fonda tras 15 años alejada del cine, como la suegra infernal.
Para enfrentarse a su ex en la boda de su media hermana menor en Londres, una neoyorquina contrata a un acompañante masculino como su pareja.
Por qué verla: Una fantasía ligera para cualquiera que tema ir sola a una boda familiar.
Dos granjeros solterones ya entrados en años, de la Corea rural, hacen un viaje de diez días a Uzbekistán con una agencia matrimonial en busca de esposas.
Por qué verla: Una mirada tierna y divertida al negocio de los matrimonios internacionales.
Dos mediadores de divorcios se cuelan en bodas para conocer mujeres, hasta que uno se enamora de la hija del secretario del Tesoro en la boda de la hermana de ella.
Por qué verla: El montaje de las bodas a las que se cuelan es una carta de amor cómica a todo tipo de boda estadounidense.
Una revista de novias organiza un concurso para premiar la boda más original, y tres parejas compiten con una boda musical, una boda con tema de tenis y una nudista.
Por qué verla: Un falso documental sobre las bodas temáticas y los planificadores que las hacen realidad.
Cuatro amigos samoanos de Auckland, vetados en las bodas por su mal comportamiento, tienen que conseguir cada uno una novia formal para que los dejen ir a la de Sione.
Por qué verla: Una comedia cálida sobre la vida familiar de los isleños del Pacífico en Auckland.
El hijo de un empresario de Delhi y una joven de un pueblo pequeño se conocen a través de una propuesta de matrimonio arreglado; días antes de la boda, un incendio pone a prueba el compromiso.
Por qué verla: Una celebración sincera del noviazgo en un matrimonio arreglado, muy querida por muchas familias.
Una pareja comprometida tiene que aprobar el curso prematrimonial de un reverendo excéntrico antes de que él acceda a casarlos en la iglesia.
Por qué verla: Una versión cómica de la consejería prematrimonial.
Una escritora de Nueva York llega a la boda de su hermana, con quien está distanciada, en la casa familiar y se dedica a desbaratarla.
Por qué verla: Un retrato cáustico de la hermana que no es capaz de alegrarse por ti.
Un soltero de San Francisco se casa a la carrera y conoce a la mujer correcta durante su luna de miel en México.
Por qué verla: Una versión más exagerada de la comedia de Elaine May sobre casarse demasiado pronto.
Una eterna dama de honor con un clóset lleno de 27 vestidos ve cómo su hermana se compromete con el jefe del que ella está enamorada en secreto.
Por qué verla: El montaje de una dama de honor en dos bodas la misma noche es lo más gracioso de la película.
Un mujeriego empedernido acepta hacer de dama de honor de su mejor amiga en la boda de ella en Escocia, con la intención de impedirla.
Por qué verla: La inversión de géneros de My Best Friend's Wedding, con una ceremonia en un castillo escocés.
En una isla griega, una novia invita en secreto a su boda a tres hombres que podrían ser su padre.
Por qué verla: ABBA, Meryl Streep y una capilla en lo alto de un acantilado: un musical de boda que es pura alegría.
Una mujer con permiso de salida de rehabilitación vuelve a casa, en Connecticut, para el fin de semana de la boda de su hermana, y el viejo dolor de la familia llega con ella.
Por qué verla: Demme filma la boda multicultural y llena de música como un video casero, y es la boda más realista que se ha visto en pantalla.
La boda íntima que Carrie Bradshaw planea con Mr. Big se convierte en un espectáculo desmedido después de que una sesión de fotos de novia para Vogue le consigue un traje de Vivienne Westwood.
Por qué verla: El traje de novia de película más influyente de su época, y una advertencia sobre la lista de invitados.
Un profesor de mediana edad se prepara para casarse con una antigua alumna en una pequeña iglesia de un rincón remoto de Islandia durante las noches blancas del solsticio de verano, mientras irrumpen los recuerdos de su primer matrimonio.
Por qué verla: Un drama islandés de humor negro, con una boda en un paisaje donde nunca oscurece.
Dos mejores amigas que han soñado con casarse en junio en el Plaza descubren que les han reservado el mismo día.
Por qué verla: Un catálogo del pánico de planificar una boda, desde el lugar de la recepción hasta el bronceado.
Tres amigos del novio despiertan después de una despedida de soltero en Las Vegas sin memoria y sin novio, y tienen un día para encontrarlo antes de la boda.
Por qué verla: La película de despedidas de soltero por excelencia, y la razón por la que “Las Vegas no” aparece en tantas listas de parejas comprometidas.
Una editora de libros canadiense a punto de ser deportada obliga a su asistente a casarse con ella, y la familia de él en Sitka, Alaska, les organiza una boda en casa.
Por qué verla: La boda familiar improvisada a toda prisa es el punto culminante, cómico y emotivo, de la película.
La boda de pueblo de Carl y Ellie abre un montaje sin palabras de toda su vida de casados.
Por qué verla: Un montaje inicial sin palabras que dice más sobre el matrimonio que la mayoría de los largometrajes.
Dos recién graduados de Delhi montan un negocio de planificación de bodas, pasan de Chandni Chowk a las grandes bodas de los ricos en sus fincas y se enamoran por el camino.
Por qué verla: La mejor película sobre la industria de las bodas en India, con el primer papel protagónico de Ranveer Singh.
Una novia mexicoamericana y un novio afroamericano tienen que poner de acuerdo a sus padres, que están enemistados, antes de su boda en Los Ángeles.
Por qué verla: Una comedia sobre cómo fusionar las tradiciones de dos familias.
Una mujer de Milwaukee cuya repostería ha fracasado se convierte en la dama de honor principal de su amiga más antigua y pierde una competencia de quién da más con la glamorosa nueva amiga de la novia.
Por qué verla: La comedia que convirtió a la dama de honor en la heroína, con la escena de prueba de vestidos más famosa jamás filmada.
Una familia adinerada y una familia de clase trabajadora se encuentran en Martha's Vineyard para el fin de semana de la boda de sus hijos.
Por qué verla: Angela Bassett y Loretta Devine como madres enfrentadas, y una mirada conmovedora a la tradición de saltar la escoba.
La lujosa boda de Justine en una finca campestre se desmorona a lo largo de una larga noche mientras su depresión se apodera de ella y un planeta errante se acerca a la Tierra.
Por qué verla: La recepción de boda más hermosa e inquietante del cine, y el premio a la mejor actriz en Cannes para Dunst.
Una abogada se acuesta con el prometido de su mejor amiga después de su cumpleaños número 30, y la cuenta regresiva del verano hacia la boda se convierte en una agonía.
Por qué verla: Una versión reluciente del dilema de la dama de honor, con John Krasinski como el amigo que dice la verdad.
Un médico radicado en Londres que busca novia en India es rechazado por una joven de Kanpur de espíritu indomable, y luego vuelve a encontrarla en la boda de un amigo en el Punyab.
Por qué verla: Un romance pueblerino lleno de vida, construido de boda en boda.
La manada se reúne para la boda de Stu en Tailandia y pierde en Bangkok al hermano menor de la novia.
Por qué verla: Una secuela más oscura sobre una boda en el extranjero, solo para fanáticos.
Bella y Edward se casan en una ceremonia al aire libre antes de una luna de miel en Brasil.
Por qué verla: El traje de Carolina Herrera de Bella fue uno de los trajes de novia de película más esperados de su década.
Un joven que le propuso matrimonio a su prometida una semana después de conocerla lleva a tres amigos a la finca australiana de la familia de ella para la boda, y se desata el caos.
Por qué verla: Una farsa escandalosa del director de Priscilla, Queen of the Desert.
Tras la muerte de su hermana mayor en el parto, una joven jasídica de Tel Aviv es presionada para casarse con su cuñado viudo.
Por qué verla: Una mirada íntima a los matrimonios concertados dentro de la comunidad jaredí de Tel Aviv.
Una boda en una finca campestre se convierte en un brote zombi, y la novia empuña una motosierra.
Por qué verla: La novia con el traje ensangrentado y la motosierra es un ícono instantáneo del cine de terror.
El compromiso de una pareja de San Francisco se pospone una y otra vez cuando la carrera de ella los lleva a Michigan.
Por qué verla: Una película divertida y perspicaz sobre los compromisos que se alargan demasiado.
Un joven de Cornualles que puede viajar al pasado dentro de su propia vida se enamora, y la película sigue a la pareja hasta el matrimonio.
Por qué verla: La película más tierna de Richard Curtis, y un recordatorio de que la boda es el comienzo de la historia.
Un documental sobre una joven pareja que no podía casarse legalmente, y lo que eso significó después de que uno de ellos murió en un accidente.
Por qué verla: Un alegato conmovedor a favor de la igualdad matrimonial, contado a través de la historia de amor de una pareja.
Cuatro hermanas vuelven a casa para impedir la boda apresurada de su hermano menor y terminan enfrentándose entre ellas.
Por qué verla: Un enorme éxito filipino sobre los hermanos, la presión familiar y los trajes de boda que no le gustan a nadie.
Una pareja que se casó a los siete meses de conocerse sobrevive a duras penas su primer año, empezando por un discurso atroz del padrino.
Por qué verla: La anticomedia romántica, y una guía de lo que no se debe hacer en una boda.
En la Tiflis de 1992, una muchacha de catorce años es raptada para casarla, y su mejor amiga asiste a la boda con el corazón apesadumbrado.
Por qué verla: Una película callada y poderosa sobre la adolescencia y la tradición del rapto de novias.
Unos padres divorciados desde hace mucho tienen que fingir que siguen casados durante la boda de su hijo adoptivo, por consideración a la madre biológica de él.
Por qué verla: Un reparto estelar en una farsa de boda a orillas de un lago.
Años después de una caminata por el Himalaya, cuatro amigos se reencuentran en la boda de destino de uno de ellos en Udaipur.
Por qué verla: Las secuencias de la boda en Udaipur marcaron la pauta de toda una generación de bodas de destino indias.
Una novia de pueblo que viaja a Delhi para comprar un traje de novia de diseñador se enamora de un universitario de la ciudad cuando faltan pocas semanas para su matrimonio arreglado.
Por qué verla: Un alegre homenaje de Bollywood a Dilwale Dulhania Le Jayenge.
Una mujer de Delhi a quien dejan plantada dos días antes de su boda se va sola de luna de miel a París y Ámsterdam.
Por qué verla: Una historia encantadora sobre la luna de miel en solitario que le cambió la vida.
Un matrimonio católico y conservador de Chinon, cuyas tres hijas mayores se han casado con un musulmán, un judío y un chino, pone todas sus esperanzas en la cuarta.
Por qué verla: Un enorme éxito en Francia sobre los suegros, los prejuicios y la planificación de una boda.
Un relato tras bastidores de la batalla legal para revocar la Proposición 8 de California y devolver a las parejas del mismo sexo el derecho a casarse.
Por qué verla: Una mirada desde adentro a la lucha legal que hizo posibles miles de bodas.
En el último de seis relatos, una novia descubre en la recepción de su propia boda judía que el novio le ha sido infiel, y toma el control de la fiesta.
Por qué verla: La debacle de recepción más trepidante que se ha filmado.
Un padre vasco recluta al ex andaluz de su hija para impedir la boda de ella con un catalán.
Por qué verla: Una farsa de rivalidades regionales y la secuela del éxito de 2014 Ocho apellidos vascos.
Un novio sin amigos contrata a un padrino profesional, que además tiene que conseguirle siete acompañantes del novio.
Por qué verla: Una versión cómica del problema de llenar el lado del novio.
A dos hermanos parranderos les ordenan llevar parejas respetables a la boda de su hermana en Hawái, y contratan a dos mujeres que son peores que ellos.
Por qué verla: Una comedia escandalosa de boda de destino.
El padre de Toula descubre que el sacerdote nunca firmó su certificado de matrimonio, y la familia planifica la boda que su madre nunca tuvo.
Por qué verla: Una boda para los padres, con todo el clan Portokalos de regreso.
Una boda lujosa en Lagos entre un empresario tecnológico de una familia riquísima y su novia se desmorona a lo largo de un solo día, empezando por una discusión sobre quién entra primero al salón.
Por qué verla: Durante varios años la película nigeriana más taquillera, y un festín de política familiar.
Una mujer ortodoxa a quien su prometido deja mantiene reservado un salón de bodas en Jerusalén para el último día de Janucá, confiada en que Dios le proveerá un novio.
Por qué verla: Una comedia romántica sobre la fe, con una protagonista inolvidable.
Un veterano del catering que organiza una boda en un château del siglo XVII lucha contra un desastre tras otro a lo largo de una larga noche.
Por qué verla: La mejor película que se ha hecho sobre la gente que trabaja en las bodas.
Una novia abandona su boda arreglada para ocupar un puesto en la administración pública, y el novio plantado regresa años después con ganas de revancha.
Por qué verla: Un drama indio de pueblo sobre la dote, la ambición y las segundas oportunidades.
Una pareja de Delhi comprometida a través de sus familias descubre, antes de la boda, que el novio tiene un problema que nadie quiere nombrar.
Por qué verla: Una película de Bollywood franca y divertida sobre la intimidad y las expectativas.
El hermano del novio le propone matrimonio por accidente a una dama de honor, y la aristocrática familia británica de ella acepta una boda en Dubái.
Por qué verla: Una secuela reluciente que traslada la boda de Lagos al Golfo Pérsico.
Una profesora de economía de Nueva York conoce a la familia fabulosamente rica de su novio en Singapur, con motivo de la boda del mejor amigo de él.
Por qué verla: La boda en CHIJMES, un antiguo convento de Singapur, es la ceremonia de cine más romántica de lo que va de siglo.
Una mexicana que vive en Nueva York es arrastrada de vuelta a casa por su familia de políticos para mantener un falso compromiso con su ex.
Por qué verla: Una reluciente comedia romántica mexicana sobre las expectativas familiares.
Sophie reabre el hotel de su madre mientras la película recuerda cómo la joven Donna conoció a los tres hombres de la primera entrega, con un desvío para ayudar a un pescador a alcanzar a su amada antes de que ella se case con otro.
Por qué verla: Un complemento de la primera película, ideal para verlas juntas en sesión doble.
Cuatro amigas de la escuela se reencuentran en Delhi para la boda de una de ellas, que no está segura de querer casarse en absoluto.
Por qué verla: Una comedia de amistad franca y glamorosa, con un escuadrón de damas en lehengas.
La modesta boda de Meg March, en la que Jo le suplica que se escape con ella, es uno de los recuerdos clave de la película.
Por qué verla: Un precioso retrato de una boda hecha en casa, y ganadora del Óscar al mejor diseño de vestuario.
Dos viejos amigos de la universidad acuerdan ser la pareja del otro en cada boda de un verano repleto de invitaciones.
Por qué verla: La película más certera sobre la temporada de bodas a finales de tus veintitantos.
En su noche de bodas, a una novia le dicen que tiene que participar en un juego familiar, y el juego es el escondite con los suegros armados.
Por qué verla: La pesadilla definitiva con los suegros, con una novia que se defiende con su traje hecho jirones.
Un británico misterioso viaja a Pakistán y secuestra a una novia de la casa preparada para su boda arreglada.
Por qué verla: Un thriller de carretera tenso y atmosférico.
Un invitado a una boda y la hermana de la novia quedan atrapados en un bucle temporal, reviviendo una y otra vez el mismo día de una boda en Palm Springs.
Por qué verla: Groundhog Day para la generación de los invitados de boda, y el mejor brindis de boda en años.
Un arquitecto cubanoamericano de Miami quiere una boda grande y tradicional para su hija; ella y su prometido mexicano quieren algo más pequeño, y chocan las tradiciones de dos familias.
Por qué verla: Una actualización bilingüe del clásico, ambientada en Miami.
Una estrella del pop que se entera en pleno escenario de que su prometido la ha engañado se casa, en su lugar, con un desconocido que sostiene un cartel entre el público.
Por qué verla: Una fantasía agradable sobre una boda frente a un estadio lleno.
A una pareja a la que le entran las dudas en su boda de destino en una isla de Filipinas la toman como rehén junto con todos sus invitados.
Por qué verla: Una comedia de acción para cualquiera que haya peleado con su prometido o prometida el día antes de la boda.
Una mujer de Nueva York descubre una familia que nunca conoció y es invitada a una boda lujosa en una finca inglesa que no es lo que parece.
Por qué verla: Una vuelta de tuerca de terror gótico a la boda de destino.
Dos hermanos estadounidenses resentidos y su madre viajan a Inglaterra para la boda de su glamorosa media hermana.
Por qué verla: Una comedia de rencores familiares en una boda en una casa de campo.
Una pareja divorciada hace muchos años vuela a Bali para impedir el matrimonio impulsivo de su hija con un cultivador de algas local.
Por qué verla: Clooney y Roberts lanzándose pullas, y un cálido retrato de una ceremonia de boda balinesa.
Dos personas que no se soportan fingen ser pareja en una boda de destino en Sídney.
Por qué verla: Un éxito ligero que puso a muchas parejas a buscar lugares para casarse en Sídney.
Cuatro amigas de toda la vida se van a Italia en el viaje de despedida de soltera de Vivian, que termina en una íntima boda sorpresa en la Toscana.
Por qué verla: Un recordatorio encantador de que el viaje de despedida de soltera no es solo para las jóvenes.
La familia viaja a Grecia para una reunión en el pueblo, y el viaje termina con una boda allí mismo.
Por qué verla: Inspiración de boda de destino para quienes sueñan con las islas griegas.
Los años de Priscilla Beaulieu junto a Elvis Presley incluyen su boda en Las Vegas en mayo de 1967.
Por qué verla: La recreación que hace Coppola de la boda de 1967 es un estudio frío y preciso de una novia famosa.
Una documentalista londinense filma el matrimonio arreglado de su amigo de la infancia con una mujer de Lahore, y viaja a Pakistán para la boda.
Por qué verla: Una comedia romántica reflexiva que se toma en serio el matrimonio arreglado.
Una estríper de Brooklyn y el hijo de un oligarca ruso se casan por impulso en una capilla de Las Vegas, y la familia de él envía a unos hombres para forzar una anulación.
Por qué verla: La ganadora de la Palma de Oro y del Óscar a la mejor película convierte la boda exprés en una tragedia alocada.
La dueña de una tienda de té en Townsville, a quien una adivina le dice que conocerá a su alma gemela en una de cinco citas, vuelve a casa para la boda de su hermana menor.
Por qué verla: Una comedia romántica australiana cálida y muy centrada en la familia.
En 2001, dos novias con velos rojos idénticos son intercambiadas en un tren abarrotado, y uno de los novios se lleva a casa a la esposa equivocada.
Por qué verla: Una película divertida y humana sobre las novias y los velos que las ocultan.
Una madre viaja a Phuket para la boda patrocinada de su hija influencer y descubre que el padre del novio es el novio de la universidad que la dejó plantada.
Por qué verla: Una soleada fantasía de Netflix sobre la boda de influencer y la madre que presta atención.
A Stephanie le piden que sea la dama de honor en la boda de Emily con un italiano adinerado en Capri, y la gente empieza a morir.
Por qué verla: Un misterio de asesinatos camp en una boda de destino.
Un novio de Benarés queda atrapado reviviendo el día de su ceremonia de haldi, la víspera de su boda.
Por qué verla: Una comedia de bucle temporal con los rituales de boda indios en el centro.
Anna está comprometida con un viudo, y sus hijas adolescentes conspiran para sabotear la boda antes de que un intercambio de cuerpos lo descarrile todo.
Por qué verla: La secuela de Freaky Friday es también una comedia sobre familias que se unen.
Una casamentera de Nueva York conoce a un pretendiente rico en la boda de una clienta a la que acaba de convencer, nerviosa como estaba, de seguir adelante.
Por qué verla: Un romance de mirada lúcida sobre lo que queremos en una pareja, que abre con una boda.
Una fotógrafa de retratos, a quien le dicen que conocerá al amor de su vida en una de cinco citas, se enfrenta a la boda de su hermana menor y a su primer amor, que es el padrino.
Por qué verla: Un luminoso remake británico-indio de Five Blind Dates.
Dos exparejas plantadas se alían para desbaratar la boda de sus antiguas parejas en Udaipur fingiendo ser novios.
Por qué verla: Una reluciente comedia de bodas de Bollywood ambientada en un palacio.
En Seattle, un estudiante de arte coreano cuya visa está por vencer se casa con la mejor amiga lesbiana de su novio, que necesita ayuda para pagar un tratamiento de fertilización in vitro, y su adinerada abuela llega en avión para montar una boda tradicional coreana.
Por qué verla: Un cálido remake que actualiza la comedia de Ang Lee para las familias elegidas.
Dos cortejos nupciales descubren que han reservado el mismo pequeño lugar en una isla para el mismo fin de semana e intentan compartirlo.
Por qué verla: La pesadilla de la doble reserva, llevada a la comedia más desenfadada.
Una semana antes de su boda, la relación de una pareja se tambalea por algo que uno de los dos revela, y los preparativos siguen adelante bajo la tensión.
Por qué verla: Una película afilada e incómoda sobre qué tan bien conoces de verdad a la persona con quien te vas a casar.
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