Chris Pratt y Katherine Schwarzenegger se casaron en junio de 2019 en San Ysidro Ranch, un hotel de cabañas en Montecito que lleva generaciones dando refugio a parejas famosas. La boda fue privada y centrada en la familia, y lo más útil que salió de ella no fue un vestido ni una lista de invitados, sino algo que Pratt contó después: que la pareja había resuelto de antemano las pequeñas preguntas que pueden enturbiar un matrimonio, hasta la fecha en que empieza a sonar la música de Navidad.
| De un vistazo | |
|---|---|
| Fecha | Sábado, 8 de junio de 2019 |
| Lugar (ceremonia) | San Ysidro Ranch, Montecito, California |
| Recepción | San Ysidro Ranch |
| El vestido (diseñador) | Armani Privé, de Giorgio Armani |
La pareja
Katherine Schwarzenegger es hija de Arnold Schwarzenegger y Maria Shriver. Pratt ha contado que la vio por primera vez en una iglesia de Hollywood, adonde había ido con su hijo, Jack. Empezaron a salir en 2018 y se comprometieron el 14 de enero de 2019. Pratt había estado casado con la actriz Anna Faris desde 2009 hasta que su divorcio quedó finalizado en octubre de 2018; su hijo, Jack, nació en 2012.
La ceremonia
San Ysidro Ranch ocupa unas tierras que formaron parte de una concesión española, luego fueron granja de una misión franciscana y más tarde un rancho de cítricos; su casa principal se convirtió en el núcleo de un pequeño hotel en la década de 1890. Hoy tiene 41 cabañas y suites en unos 500 acres (unas 200 hectáreas). Tiene una larga trayectoria como lugar de bodas y lunas de miel: allí se casaron Vivien Leigh y Laurence Olivier, allí pasaron su luna de miel John F. Kennedy y Jacqueline Kennedy (lee la boda de Jacqueline Bouvier y John F. Kennedy), y en junio de 2014 se casaron en sus jardines Melissa Etheridge y Linda Wallem. Los invitados se alojan en cabañas individuales y no en un bloque de habitaciones de hotel, y eso explica buena parte de su atractivo para un fin de semana de boda: todos están cerca, y nadie está encima de nadie. Pratt y Schwarzenegger se casaron allí el sábado 8 de junio de 2019, y en abril de 2020 Schwarzenegger lo resumió así: “Me casé el pasado junio”.
Antes de la boda
El detalle de este matrimonio que más vale la pena copiar tiene que ver con lo que pasó antes de la ceremonia. Pratt ha explicado que “parte de casarse en la iglesia de St. Monica es hacer consejería prematrimonial”, y que la pareja hizo seis sesiones con un consejero al que llamó “lo mejor del mundo”. La idea, dijo, es encontrar “300 minas potenciales” y desactivarlas antes. Uno de sus acuerdos: la música de Navidad puede empezar el 1 de noviembre, y el árbol se recoge a más tardar el 26 de diciembre.
Es un ejemplo desarmantemente cotidiano, y por eso mismo es útil. Muchas tradiciones religiosas, entre ellas la Iglesia católica, piden a las parejas algún tipo de preparación para el matrimonio, y las parejas sin una fe en particular pueden buscar lo mismo con un consejero. Si vas a casarte por la Iglesia en Puerto Rico, pregunta en tu parroquia por la preparación que piden y con cuánta antelación conviene empezarla. Y en cualquier casa puertorriqueña, la fecha en que se recoge el árbol de Navidad merece su propio acuerdo.
Por qué importó
No fue una boda que impusiera tendencias de moda. Importó porque unió a dos familias públicas, el clan Schwarzenegger-Shriver y uno de los actores principales de Hollywood, con poco alboroto, en un lugar cuyo atractivo es la privacidad, y porque la pareja habló después de la preparación y no del espectáculo.
Lo que vino después
La pareja tiene tres hijos: Lyla Maria, nacida en 2020; Eloise Christina, nacida en 2022, y Ford Fitzgerald, nacido en 2024.
Llévate la idea
Haz consejería prematrimonial, aunque nadie te la exija. Seis sesiones con un consejero o un miembro del clero de confianza, sobre dinero, familia, fiestas e hijos, harán más por el matrimonio que cualquier cosa del día de la boda. Si van a hablar de dinero, hablen también del régimen económico del matrimonio; nuestra guía de capitulaciones matrimoniales explica las opciones en Puerto Rico.
Escribe tus pequeños acuerdos. Las fiestas, los suegros, quién recibe qué celebración: resuelvan unos cuantos antes de la boda y guarden la lista donde la encuentren. La regla de los Pratt sobre la música de Navidad es un buen modelo precisamente porque es concreta, con fechas y no con buenas intenciones.
Escoge un lugar pensado para la privacidad. Un hotel de cabañas o una posada en el campo donde los invitados se alojan en el mismo sitio mantiene el fin de semana contenido. Pregunta cuántas habitaciones hay, si puedes reservarlas todas y cuál es la política del lugar sobre fotógrafos externos. En la isla, una hacienda o un parador pueden cumplir esa función.
Fíjate en la historia del lugar. Un sitio con una larga trayectoria de bodas tendrá un equipo con experiencia. Pregúntales qué han aprendido; nuestra guía de cómo planificar una boda incluye las preguntas.





