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Política

La boda de Barack y Michelle Obama en Chicago, 1992

Una iglesia del South Side, una canción de Stevie Wonder en la voz de la dama de honor y una recepción frente al lago, mucho antes de que nadie los mirara.

Barack and Michelle Obama in January 2008, sixteen years after their Chicago wedding.
Foto: vargas2040, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

Cuando Michelle Robinson se casó con Barack Obama en octubre de 1992, eran dos jóvenes de Chicago que se habían conocido en un bufete de abogados, y él había pasado los meses previos a la boda dirigiendo una campaña de inscripción de electores. Fue una boda en su propia iglesia, en el South Side, seguida de una recepción en un club a la orilla del lago. Ninguno de los presentes podía imaginar que la pareja viviría algún día en la Casa Blanca; lo que vieron fue una boda de Chicago hecha con esmero, y una novia sin su padre, que había muerto el año anterior.

De un vistazo
Fecha Sábado 3 de octubre de 1992
Lugar (ceremonia) Trinity United Church of Christ, Chicago
Recepción South Shore Cultural Center, Chicago
El vestido (diseñador) No consta públicamente
Oficiante El reverendo Jeremiah Wright

La pareja

Se conocieron en junio de 1989 en el bufete Sidley Austin, donde Barack Obama hacía un internado de verano y Michelle Robinson, asociada de la firma, recibió el encargo de ser su mentora. En su primera cita fueron a ver Do the Right Thing, de Spike Lee. Se comprometieron en 1991. En los meses anteriores a la boda, de abril a octubre de 1992, él dirigió Illinois Project Vote, una campaña que inscribió a unos 150,000 electores afroamericanos y que al año siguiente le valió un lugar en la lista “40 under Forty” de la revista Crain's Chicago Business.

El año previo a la boda fue también un año de pérdida: el padre de Michelle, Fraser Robinson III, murió en marzo de 1991.

La ceremonia

La pareja se casó en la Trinity United Church of Christ, una congregación mayoritariamente negra de la Iglesia Unida de Cristo en el South Side de Chicago, a la que ambos pertenecían. Ofició el reverendo Jeremiah Wright, pastor de la iglesia. Santita Jackson, compañera de Michelle en la escuela superior y su dama de honor, cantó “You and I (We Can Conquer the World)”, de Stevie Wonder.

El vestido

El diseñador del vestido de novia de Michelle Obama nunca se ha dado a conocer públicamente, algo muy acorde con la ocasión: fue una boda que una pareja joven planificó para sus familias, no un acontecimiento de moda, y llegó mucho antes del escrutinio que más tarde recibiría todo lo que ella se ponía. Para más sobre los vestidos de las novias famosas, consulta nuestra guía de vestidos de novia de famosas.

Ilustración del estilo de la boda
El look, recreado: una ilustración del estilo de la boda, no una fotografía.Ilustración generada para BodasPR

La recepción

La recepción se celebró en el South Shore Cultural Center, el antiguo South Shore Country Club, a orillas del lago Michigan. Su casa club de estilo neomediterráneo, obra de los arquitectos Marshall y Fox y terminada en 1916, fue durante décadas el coto de un club privado y exclusivo; el Distrito de Parques de Chicago compró la propiedad en 1975 y la convirtió en un centro cultural público.

Por qué importó

La boda de los Obama recuerda que los matrimonios que el público llega a admirar suelen empezar sin grandes ceremonias. Fue una boda por la iglesia con familia y amigos, una recepción en un edificio público y una canción escogida por su letra. Sus detalles se conocen solo por lo que vino después, y resisten el paso del tiempo porque se eligieron para la pareja, no para un público.

Llévate la idea

Cásate en tu propia congregación. Si perteneces a una iglesia, una sinagoga o una mezquita, casarte allí, con tu propio pastor, sacerdote o rabino, aporta una continuidad que ningún salón alquilado puede igualar. En Puerto Rico, además, no hace falta una ceremonia civil aparte: el artículo 392 del Código Civil de 2020 permite autorizar el matrimonio a los representantes de cualquier religión acreditados por su congregación. Eso sí, según el Poder Judicial, el celebrante tiene que estar registrado y autorizado por el Registro Demográfico; pregúntaselo a tu pastor desde la primera reunión. Nuestra guía sobre quién puede oficiar tu boda explica los detalles.

Mira los espacios públicos. Los salones de parques, las casas club históricas y los centros culturales suelen ser hermosos y más económicos que los locales privados. Pregunta por las reglas del catering y la hora de cierre; nuestra guía de cuánto cuesta una boda tiene rangos de precios.

Pídele a un amigo que cante. Una canción interpretada por alguien que los conoce a los dos, como el “You and I” de Santita Jackson, conmueve más que cualquier orquesta. Escógela por la letra, imprímela en el programa y dale a quien canta un ensayo de verdad en el lugar. Busca ideas en nuestra música para la ceremonia.

Honra al padre o la madre que falta. Una lectura, un momento de silencio con su nombre o una fotografía junto al libro de firmas permiten que esa persona esté presente sin que la tristeza se adueñe del día. Avísale al oficiante con tiempo y escoge un solo gesto, no varios.

Que un año intenso no se coma la boda. El novio pasó los meses previos dirigiendo una campaña de inscripción en todo el estado. Si tu trabajo llega a su punto más exigente antes de la fecha, delega la logística temprano y protege la semana de la boda. Nuestra lista de planificación a 12 meses muestra lo que puede adelantarse.