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Música

La boda de Elvis y Priscilla Presley en Las Vegas, 1967

Una ceremonia de ocho minutos en la suite privada de un hotel, un desayuno con champán para un centenar de invitados y una novia cuyo peinado y delineador decían tanto de 1967 como el vestido.

Elvis and Priscilla Presley at the Aladdin Hotel, Las Vegas, May 1, 1967.
Foto: Associated Press, dominio público, vía Wikimedia Commons

La boda de Elvis Presley terminó casi antes de empezar. La mañana del 1 de mayo de 1967, en la suite privada del dueño del hotel Aladdin, Milton Prell, se casó con Priscilla Beaulieu en una ceremonia civil que duró unos ocho minutos. La licencia de matrimonio se había expedido a las 3:30 de esa misma madrugada. Las fotos que siguieron, con el hombre más famoso de la música estadounidense junto a una novia de chifón bordado y un altísimo moño negro cardado, se convirtieron en algunas de las imágenes nupciales que definieron los años sesenta.

De un vistazo
Fecha Lunes, 1 de mayo de 1967
Lugar (ceremonia) La suite privada de Milton Prell, hotel Aladdin, Las Vegas
Recepción Desayuno de recepción en el Aladdin; una segunda recepción en Graceland, Memphis, el 29 de mayo de 1967
El vestido (diseñador) Vestido de chifón de seda blanco con canesú bordado de cuentas; ningún diseñador acreditado
Invitados Unos 100 en el desayuno de recepción
Oficiante El juez David Zenoff, del Tribunal Supremo de Nevada

La pareja

Se conocieron el 13 de septiembre de 1959 en Bad Nauheim, en la entonces Alemania Occidental, donde Elvis estaba destacado durante su servicio militar. Él tenía 24 años; ella, 14. Después de que él dejara Alemania en marzo de 1960 siguieron en contacto, y él le propuso matrimonio poco antes de la Navidad de 1966.

Su hija, Lisa Marie Presley, nació el 1 de febrero de 1968, nueve meses exactos después de la boda. La pareja se separó en 1972 y el divorcio fue definitivo el 9 de octubre de 1973.

La ceremonia

La boda la organizó con rapidez y discreción el mánager de Elvis, el coronel Tom Parker, y la lista de invitados a la ceremonia fue minúscula; varios amigos cercanos de Elvis se enteraron a última hora de que no había sitio para ellos. Dos de sus amigos y colaboradores de siempre, Joe Esposito y Marty Lacker, compartieron el papel de padrino, y Michelle, la hermana de Priscilla, fue la dama de honor.

El juez David Zenoff, del Tribunal Supremo de Nevada, celebró la ceremonia civil. Después hubo una conferencia de prensa. “¿Cómo vas a verte feliz si estás asustado?”, bromeó Elvis, según publicó al día siguiente el Las Vegas Sun.

El vestido

El vestido de Priscilla era de chifón de seda blanco, de línea sencilla, con un canesú bordado de cuentas y mangas rematadas con aljófares. Las versiones sobre cómo lo encontró no coinciden: unas dicen que lo diseñó ella misma; otras, que lo compró ya hecho en Los Ángeles, de compras disfrazada para que no la reconocieran. Ningún diseñador recibió crédito. Lo llevó con un velo de tul de tres pies (unos 90 centímetros) sujeto por una corona de piedras de fantasía.

Ilustración del estilo de la boda
El look, recreado: una ilustración del estilo de la boda, no una fotografía.Ilustración generada para BodasPR

El vestido era solo la mitad del look. Llevaba el pelo recogido en un altísimo moño negro cardado y los ojos muy delineados en negro, con pestañas postizas: el rostro de moda de 1967. Elvis vistió un esmoquin negro de brocado de seda.

En 2023, la casa Chanel recreó el vestido para la película Priscilla, de Sofia Coppola. Para otros vestidos que definieron su década, consulta nuestra guía de vestidos de novia de famosas y nuestro recorrido por los vestidos de novia por década.

La recepción

El desayuno de recepción se celebró en el Aladdin para un centenar de invitados, entre ellos representantes de RCA, MGM y la agencia William Morris. El bufé fue espléndido y muy de los sesenta: jamón con huevos, pollo frito, ostras Rockefeller, lechón asado, salmón escalfado y confitado, langosta y champán. El bizcocho, de unos cinco pies de alto (cerca de metro y medio) y seis pisos, iba decorado con rosas blancas y rosadas.

Después, la pareja voló a Palm Springs. Para los amigos y familiares que no habían estado en Las Vegas, celebraron una segunda recepción en Graceland, en Memphis, el 29 de mayo de 1967.

Por qué importó

Le dio un nuevo glamour a la boda rápida de Las Vegas. También mostró una manera de casarse que muchas parejas han adoptado desde entonces: una ceremonia muy pequeña para las personas que más importan, seguida más tarde por una fiesta más grande para todos los demás. Y el look de Priscilla, con su peinado y sus ojos dramáticos y un vestido sencillo con el escote enjoyado, sigue siendo una referencia para las novias que buscan un aire sesentero.

Llévate la idea

Cásate en pequeño y celebra dos veces. Una ceremonia privada con una docena de personas y una recepción más grande unas semanas después es más amable con el presupuesto y con los nervios. Nuestra guía de micro bodas y fugas explica cómo dividir las dos listas y cómo dar la noticia. Si se casan en Puerto Rico, la versión local de la boda exprés es el tribunal: según el Poder Judicial, la ceremonia ante un juez cuesta un arancel de $20, más la licencia, y piden dos testigos mayores de 21 años con identificación con foto. Lo que no hay aquí es licencia de madrugada: primero vienen las pruebas de laboratorio y la certificación médica, y luego tienen 10 días para casarse.

Sirve desayuno. Una ceremonia por la mañana y una recepción con desayuno tardío o brunch es elegante y cuesta menos que una cena. Consulta el menú de la boda para planificarlo.

Deja que el escote haga el trabajo. Un vestido de chifón liso con pedrería o perlas solo en el canesú y los puños mantiene la mirada en tu cara, que es donde el look de Priscilla acertó. Para un peinado y un maquillaje con aire sesentero, lee nuestra guía de peinado y maquillaje de novia.

Vuelve a ponértelo. Si haces una segunda celebración semanas después, repetir el vestido es un detalle encantador para los invitados que se perdieron la primera.

Para otra boda que empezó en un cuarto pequeño y dio la vuelta al mundo, lee la de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette.