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Realeza

La boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton en Londres, 2011

Árboles dentro de la abadía de Westminster, un vestido de encaje de Sarah Burton para Alexander McQueen y mirto del arbusto de la reina Victoria: la boda real, repensada para el siglo XXI.

The newly married couple ride in the 1902 State Landau from Westminster Abbey to Buckingham Palace, April 29, 2011.
Foto: John Pannell, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons

Los invitados que entraron en la abadía de Westminster el 29 de abril de 2011 no encontraron un arreglo floral formal, sino un pequeño bosque: una avenida de árboles de 20 pies de alto, seis arces campestres y dos carpes, alineados a lo largo de la nave. Ese gesto marcó el tono de una boda que conservó todo el ceremonial de una gran ocasión real británica y, a la vez, la hizo sentir más ligera y más personal. El vestido de Catalina Middleton, de Sarah Burton para Alexander McQueen, hizo lo mismo con el vestido de novia real.

De un vistazo
Fecha Viernes 29 de abril de 2011
Lugar (ceremonia) Abadía de Westminster, Londres
Recepción Recepción al mediodía ofrecida por la reina en el palacio de Buckingham; cena ofrecida por el príncipe de Gales por la noche
El vestido (diseñador) Sarah Burton para Alexander McQueen
Invitados Unos 1,900 en la abadía
Oficiante Rowan Williams, arzobispo de Canterbury

La pareja

Se conocieron en 2001 como estudiantes de la Universidad de St Andrews, en Escocia, y empezaron a salir en 2003. Se comprometieron en octubre de 2010 durante unas vacaciones privadas en Kenia, y Guillermo le dio a Catalina el anillo de zafiro y diamantes que su padre le había regalado a su madre, Diana, en 1981; puedes leer sobre esa boda aquí.

El día de la boda se anunció que la pareja sería conocida como los duques de Cambridge. Desde 2022, tras el ascenso al trono del rey Carlos III, son los príncipes de Gales.

La ceremonia

La ceremonia empezó a las 11 de la mañana. La dirigió el deán de Westminster, John Hall; el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, casó a la pareja, y el obispo de Londres, Richard Chartres, pronunció el sermón. El príncipe Harry fue el padrino de su hermano y Pippa Middleton, la dama de honor de su hermana, con cuatro damitas y dos pajecitos.

La novia entró por el pasillo al son de “I was glad”, de sir Hubert Parry, compuesta en 1902. La congregación cantó los himnos “Guide Me, O Thou Great Redeemer”, “Love Divine, All Loves Excelling” y “Jerusalem”, y John Rutter escribió un nuevo himno para la ocasión. El anillo de ella era de oro galés, según la tradición real; Guillermo optó por no llevar anillo. La audiencia televisiva máxima en el Reino Unido fue de 26.3 millones de personas.

El vestido

Sarah Burton, directora creativa de Alexander McQueen, diseñó un vestido de gazar de raso en marfil y blanco. El corpiño, estrecho en la cintura y acolchado en las caderas, se inspiraba en la corsetería victoriana, y se abrochaba en la espalda con 58 botones forrados de gazar y organza. Sobre él iban apliques de encaje hechos a mano por la Royal School of Needlework en el palacio de Hampton Court, con la técnica de Carrickmacross, nacida en Irlanda en la década de 1820: cada flor se recortaba a mano del encaje y se aplicaba sobre tul de seda marfil, formando las mangas largas y el escote en V. Los motivos incluían la rosa, el cardo, el narciso y el trébol de las cuatro naciones. La cola medía 2.7 metros.

Ilustración del estilo de la boda
El look, recreado: una ilustración del estilo de la boda, no una fotografía.Ilustración generada para BodasPR

Su velo de tul de seda marfil, ribeteado con flores bordadas a mano, iba sujeto con una tiara “halo” de Cartier de 1936, prestada por la reina. Sus aretes de diamantes, de Robinson Pelham, imitaban hojas de roble estilizadas con una bellota de diamante, y sus zapatos, hechos por el equipo de McQueen, eran de raso duquesa marfil con encaje bordado por la Royal School of Needlework.

El ramo, de Shane Connolly, era pequeño y en forma de escudo: mirto, lirio de los valles, clavel del poeta, que en inglés se llama sweet William, y jacinto, con hiedra. El mirto procedía de la planta que la reina Victoria sembró en Osborne House, en la isla de Wight, en 1845. Siguiendo la costumbre que inició la difunta reina madre, el ramo se depositó después sobre la Tumba del Guerrero Desconocido, en la abadía. El vestido se exhibió en el palacio de Buckingham ese verano. Compáralo con otros vestidos reales en nuestra guía de vestidos de novia de la realeza.

La recepción

La pareja volvió al palacio de Buckingham en el landó de Estado de 1902 y se besó en el balcón antes del desfile aéreo de la Real Fuerza Aérea. La reina ofreció una recepción al mediodía para 650 invitados. Hubo dos bizcochos: uno de frutas de ocho pisos, de Fiona Cairns, y un bizcocho del novio de chocolate y galletas, hecho por McVitie's. Más tarde, Guillermo sacó a su esposa del palacio al volante de un Aston Martin DB6 Volante antiguo.

Esa noche, el príncipe de Gales ofreció una cena para 300 personas. La novia se cambió a un segundo diseño de Sarah Burton, un vestido strapless con falda de capa entera y detalles de pedrería, que llevó con una pequeña torera blanca.

Por qué importó

El vestido se comparó una y otra vez con el de Grace Kelly en 1956, y devolvió la manga larga de encaje a la moda nupcial en una época en que los vestidos strapless llenaban las tiendas de novias. Igual de útiles para otras parejas fueron las ideas que lo rodeaban: árboles en lugar de arreglos formales, un ramo pequeño de flores escogidas por su significado, un segundo vestido para la noche y un bizcocho del novio. La boda demostró que la tradición podía conservarse y sentirse personal. Siete años después, la boda del príncipe Harry fue más lejos en la misma dirección. Para toda la historia, consulta las grandes bodas reales.

Llévate la idea

Trae el exterior adentro. Unos árboles en macetas a lo largo del pasillo transforman un salón grande, y después pueden sembrarse o devolverse al vivero. Pregúntale a tu florista si los alquila; en Puerto Rico, plantas tropicales en macetas grandes logran el mismo efecto en una iglesia o un salón de hacienda.

Escoge las flores por su significado. Shane Connolly eligió cada flor por lo que asocia con el amor, la fidelidad y la constancia. Nuestra guía del significado de las flores te ayudará a hacer lo mismo.

Planifica un cambio para la noche. Un segundo vestido más ligero te deja bailar. Escógelo después del vestido principal para que los dos parezcan una pareja; tenemos ideas en segundo vestido para la recepción.

Añade un bizcocho del novio. Un bizcocho de chocolate y galletas, o el postre favorito del novio, junto al bizcocho de boda es un detalle cálido y económico. Si la boda es en Puerto Rico, puede acompañar al bizcocho tradicional cubierto de merengue o a una mesa de dulces del país; lee más en tradiciones de bodas puertorriqueñas.